La vida de nuestra Fundadora, ha sido ejemplar por su gran tenacidad
y fortaleza, ya que pese a que únicamente podía comunicarse a través
de su pie izquierdo, ha sido objeto de reconocimientos tanto a nivel
Nacional como Internacional.
En el año de 1979, la Escritora Elena Poniatowska, plasma la
Biografía de Gaby complementándola con la sensible poesía escrita
por ella misma. En el año de 1987 su vida es llevada al cine, a
través de la película “Gaby una Historia Verdadera”, dirigida por el
Cineasta Luis Mandoki.
La película ha impactado a muchas personas en todo el mundo. En el
año de 1995, fue merecedora de la “Medalla al Mérito Ciudadano” por
su lucha en la dignificación de los Derechos Humanos de las personas
con discapacidad.
Actualmente se realiza la traducción en idioma inglés, de su
Biografía realizada por la Escritora Elena Poniatowska. Asimismo, se
lleva a cabo un estudio Historiográfico de su vida, en el Centro
Universitario de Investigaciones Sociales de la Universidad de
Colima.
Nuestra Fundadora
Aquí nací en el D.F. en la ex-región más transparente, el 12 de
septiembre de 1947, padeciendo parálisis cerebral la cual me impide
valerme físicamente por mi misma, sin embargo con el leve movimiento
de mi pie escribo todo lo que se me cruza por la mente.
A los ocho años de edad ingresé a la Primaria del Centro de
Rehabilitación Músculo Esquelético, donde encontré a un ser humano
que supo impulsarme hacia las letras y fue la Maestra Margarita
Aguilar, aparte de que el ambiente cultural de mis padres era muy
elevado, sobre todo el de mi papá y como es normal me quedé con el
espíritu de saber de él y la gran sensibilidad de mi madre; además
ambos escribían muy bien.
Al transcurrir el tiempo entre los libreros llenos de sabiduría,
juegos infantiles, y tareas por escrito, me adentraba en la
literatura, en 1964 logré entrar a la Secundaria 68, una escuela
regular, donde tuve como maestro de lengua española a Jorge Aguilar
Mora, poeta quien influyó para que leyera más poesía. y así fue
como, con timidez de adolescente, empecé a escribir poemas que
guardo como un tesoro; recuerdo cuando mi madre descubrió uno de
ellos, lo leyó y con lágrimas me instó a seguir escribiendo y
comenzar la recopilación de cada escrito, ya fuera de la escuela o
personal, porque ella pensaba en un libro mío.
En 1967 entré a la Preparatoria 6 y por ese tiempo murió mi padre;
esta pérdida fue traumante para mí pues además del amor que me daba,
era mi guía en varios aspectos de la existencia humana.
En 1968 estalló el movimiento estudiantil y a pesar del trágico e
injustificado 2 de octubre la existencia de miles de mexicanos no
fue la misma, al menos yo no sería lo que era antes y en mi poesía
lo reflejaba todo.
En 1971 me matriculé en sociología en la UNAM, en donde cursé tres
semestres de dicha carrera; por decisión familiar la tuve que
suspender, en 1974 regresé y me inscribí ahora en periodismo. Por
motivo de las barreras arquitectónicas y humanas de la UNAM de nuevo
solo estudié dos o tres semestres, además que en ese entonces adopté
una niña, era mayo de 1977 e iba a cumplir los 30 años.
Vivir en México quiere decir muchas cosas, ser o no ser,
revolucionaria, feminista, antiyanqui, jipi, o todo lo contrario. Y
también suele suceder que se finge lo que no es o se pretende negar
lo que se es; nos ponemos la máscara de la conveniencia en todos los
ámbitos de la vida, es una manera de sobre vivencia.
Mi madre siguió juntando cada escrito, pero también los criticaba
muy duramente. Con esto me ayudó a entender lo que la gran poeta y
escritora Rosario Castellanos recomendaba, para escribir bien, hay
que ser claros y precisos, muy cierto. A base de leer mucho y
escribir otro tanto, le hice caso a mi madre no sin poner algo de lo
mío.
Por otro lado ella seguía con la idea de editar un libro mío y en
1979 logró su objetivo con la valiosa ayuda de Elena Poniatowska y
fue mi biografía.
En 1980 salen los libros de poemas y de cartas, en ese mismo año
conocimos al cineasta Luis Mandoki, quién quiso que yo le escribiera
el argumento de la película de mi vida; esto me llevó ocho meses en
escribirlo, la película lleva el nombre de “Gaby una Historia
Verdadera” y se presentó en el año de 1987.
Poco después escribo los cuentos de mujeres que viven distintas
situaciones pero con un común denominador, que es la soledad y la
falta de alternativas. Estos cuentos los recopilé después de la
muerte de mi madre y de haber tenido que madurar más.
En un deseo por ayudar a quienes tienen el cuerpo en mil pedazos y
la mente libre, o por ocuparme en otros asuntos mas terrestres, no
lo sé aun, fundé con unos amigos la Asociación para los Derechos de
Personas con Alteraciones Motoras ADEPAM, I. A. P. en 1989, en ella
damos los siguientes servicios: Medicina Física y Rehabilitación;
Fisioterapia (Electroterapia, Hidroterapia); Terapia Psicopedagógica
(Motricidad Fina y Aprendizaje); Psicología (Terapia Individual y
Terapia Grupal); Actividades Recreativas y Culturales.
El 24 de Abril de 1995, tuve el alto honor de recibir "La Medalla al
Mérito Ciudadano", de manos del Lic. Manuel Jiménez Guzmán,
Presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea de
Representantes de D.F. I Legislatura.
El 25 de Mayo de 1996, pasé a formar parte, con el cargo de
"Vicepresidente" de la mesa directiva de la Confederación Mexicana
de Limitados Físicos y/o Representantes de Deficientes Mentales A.C.
En el mes de junio de 1997, me otorgaron el cargo de "Representante
del Comité de Mujeres con Discapacidad" Región Latinoamericana, por
parte de la Organización Mundial de Personas con Discapacidad (OMPD).
Debido a que el movimiento de mi pie izquierdo se fue deteriorando
cada vez más, tuve que estar algún tiempo sin escribir, hasta que no
se cómo empecé a mover mi pie derecho y en septiembre de 1998
escribí mi primera poesía con este pie.
Como representante del Comité de Mujeres con Discapacidad, Región
Latinoamericana de la OMPD, realicé el primer foro "Liderazgo y
Derechos de las Mujeres y Niñas con Discapacidad" del 12 al 14 de
noviembre de 1998.
He participado en una gran variedad de eventos Nacionales e
Internacionales, en busca de mayores alternativas para nuestra mejor
Rehabilitación Integral e Incorporación Social y aunque ha habido
cambios, falta todavía mucho por hacer.
Algo que me ha servido mucho a lo largo de mi existencia, es el
estar bien consciente de las cosas que puedo hacer y de las que no,
por ejemplo: sé que no puedo correr, pero con mi pensamiento puedo
volar en fracción de segundos al más distante de los lugares; se me
dificulta hablar, pero mis libros, mis cartas y mis poesías hablan
mucho por mi; mis manos tal vez no puedan hacer una caricia y sin
embargo he sabido amar como mujer, como madre y como amiga.
Yo sé, que lo limitado de mi condición física, no me impide ser
creativa y tener muchas ganas de vivir, por ello pienso que quienes
están en los inicios de la vida, los que tienen salud, los que han
tenido la suerte de haber recibido educación, quienes cuentan con el
apoyo de sus padres o el respaldo de su familia, no deben nunca
sentirse derrotados, ya que tienen un compromiso con la vida, con su
familia, con su Estado y con su País, además de formarse como
hombres y mujeres íntegros y honestos para un futuro mejor.
Mi vida tiene un denominador común al de muchos escritores
latinoamericanos; nos la pasamos denunciando las atrocidades que
suceden en nuestros países pero caen en oídos sordos y en almas que
solo quieren el poder y la riqueza.
Gabriela Brimmer D.
Gaby murió el día 3 de enero del año 2000, dejando una honda huella
en quienes la conocimos, así como una gran sensibilidad y compromiso
respecto a la discapacidad, en la Institución que ella fundó, la
cual ahora lleva su nombre “ADEPAM Gabriela Brimmer, I.A.P.”